¿Cómo conservar las vacunas?

La vacuna es un producto biológico cuyo fin es proteger a las personas que la reciben.

Para garantizar su eficacia, debe conservarse a una temperatura apropiada, entre + 2°C y + 8°C. Además de ser sensibles al calor, las vacunas no pueden ser congeladas, por eso no deben colocarse en el congelador.

El respeto de la cadena de frío concierne todas las etapas de la vacuna, desde su fabricación hasta su administración, pasando por todas las fases sucesivas de almacenamiento y de transporte.

Sanofi Pasteur implementó numerosos medios para garantizar la cadena de frío en todos los destinos y en todos los medios de transporte (aéreo, marítimo o terrestre). Los envases son isotérmicos y los equipos de frío se adaptan en función de las temperaturas del país de destino. Durante todo el viaje, se utilizan indicadores y registradores de temperaturas. Además, se asignan números de control para verificar que se hayan cumplido todas las condiciones en cada etapa del transporte.