¿Por qué la vacuna antigripal cambia todos los años?

Existen principalmente tres tipos de virus gripales: los virus A, B y C. En el ser humano, los casos de gripe de tipo C son mucho menos frecuentes que los casos de tipo A y B, así que únicamente los virus gripales A y B forman parte de la composición de las vacunas contra la gripe estacional.

Cada año, la Red Mundial de Vigilancia de la Gripe de la Organización Mundial de la Salud analiza miles de muestras de virus procedentes de todo el mundo con el fin de identificar las cepas de gripe estacional más susceptibles de suponer una amenaza para la salud humana en la siguiente temporada.  Siguiendo estas previsiones, los productores de las vacunas preparan cada año una nueva fórmula contra la gripe.  Existen dos fórmulas diferentes: una para el hemisferio norte y otra para el hemisferio sur. 

Cuando nos vacunamos contra la gripe estacional no recibimos una dosis de la misma vacuna del año anterior, sino una dosis de una vacuna cuya composición se ha actualizado para garantizar la protección más amplia y más adecuada posible frente al grupo de virus gripales que están circulando ese año.

Las vacunas de Sanofi Pasteur contra la gripe estacional están aprobadas y se distribuyen en más de 150 países. En los últimos sesenta años se administraron más de 2000 millones de dosis en todo el mundo.

Para mayor información:

Ficha de información sobre la gripe
Sitio internet de la OMS – Tema gripe
Sitio Internet del European Centre for Disease prevention and Control (en inglés)