Los desafíos de la producción

La producción de una vacuna es compleja y requiere de controles muy estrictos en cada etapa del proceso. La producción de una vacuna puede llevar hasta  22 meses. Cerca del 70% del tiempo está dedicado al control de calidad.

Responder a la demanda mundial, respetando controles reglamentarios y de calidad muy estrictos, es un desafío permanente. Nuestra estrategia de producción de vacunas es administrada a nivel mundial y se implementa en cada país, lo cual nos permite responder a las necesidades de salud pública garantizando una provisión segura de vacunas.

El desafío de la anticipación

En la producción de vacunas es necesaria la capacidad de anticiparse. Los ciclos de producción de las vacunas son largos y la capacidad productiva de un momento dado ya está determinada y no se puede ampliar, ya que para crear un nuevo centro de producción se necesitan de cuatro a seis años.
Aparte de anticipar la demanda, resulta decisivo ser capaces de contribuir a la salud pública satisfaciendo necesidades, brotes, epidemias y actos de terrorismo biológico no anticipados. Sanofi Pasteur dispone de reservas de vacunas en un lugar seguro para el caso de que se necesiten grandes cantidades con urgencia.

El desafío de la cantidad

Cada año, Sanofi Pasteur produce más de 1.000 millones de dosis de vacunas, lo que permite vacunar a más de 500 millones de personas en todo el mundo.
Con el fin de satisfacer la creciente demanda, reinvertimos cada año el 10% de las ganancias en capital.
La presencia internacional de nuestra empresa nos permite responder a este ineludible desafío productivo y a las necesidades de salud pública, afrontando todo tipo de imprevistos, brotes y epidemias.
 

El desafío de la calidad

Queremos que Sanofi Pasteur sea sinónimo de calidad. Por esa razón, hemos instaurado una sólida cultura de calidad y hacemos todo lo posible con el fin de que la calidad sea una preocupación constante de todos nuestros empleados. Por ejemplo, hemos desarrollado un sistema completo de administración de la cadena de frío que permite conservar las vacunas a la temperatura adecuada, sean cuales fueren las condiciones de la entrega. Esto es esencial para preservar la eficacia de nuestras vacunas, desde la producción hasta la administración. Para alcanzar este nivel de calidad, Sanofi Pasteur ha aplicado medidas muy específicas: buena gestión industrial y adecuadas prácticas de comercialización, principios de gestión y cuantificación del rendimiento.

Para mejorar constantemente el servicio a los clientes y cumplir con las exigencias reglamentarias sin dejar de ser una empresa muy competitiva, los equipos de calidad trabajan estrechamente con las personas encargadas de dirigir las operaciones industriales. Juntos, establecen las políticas y las pautas de calidad y garantizan que los distintos procesos se realicen conforme a buenas prácticas de fabricación.